

No volví al psicólogo porque no me gusta que me digan las cosas que tengo que cambiar. Explicando esta persona, comentaba: no es que la terapeuta le dijera que cambiara, era el observar a su propia sombra el simple hecho de saber qué tenía que hacer para tener resultados distintos.
Cuando somos conscientes de nuestras sombras o de nuestras áreas a mejorar, no resulta fácil, tenemos que transitar por esa incomodidad, ese malestar que nos genera sentirnos mal, los sentimientos que surgen a través de esa situación que me lleva a actuar, si quiero resultados distintos.Siguiendo con el sentir ese malestar o incomodidad, de alguna manera se nos enseña o aprendemos a no querer sentir dolor, enojo y muchas emociones "negativas" las cuales llegan a hacer necesarias para nuestro crecimiento emocional, saber poder regularnos para poder responder de una manera más adaptativa. Lo que me hace pensar con esta mentalidad es que muchas veces estamos acostumbrados a la gratificación inmediata, todo lo que queremos YA. Nos metemos al gimnasio para adelgazar y tener músculos en una semana. Mi pregunta con las compensaciones inmediatas: ¿A dónde va el aprendizaje en el proceso?
Queremos salvar una vida de 30 años con el mismo patrón de comportamiento en una sola sesión terapéutica o algún trauma infantil en una sesión terapéutica.Si bien es cierto que todos tenemos nuestros métodos de supervivencia, los cuales agradecemos por el aprendizaje, el saber cuándo necesitamos un acompañamiento profesional para dejarlos ir y crear nuevos es de suma importancia para acercarnos a la vida que tanto deseamos tener. El someternos a un proceso terapéutico también es entender que todos tenemos nuestros ritmos de aprendizaje, ni más rápido, ni más lento. Cada quien tiene sus resistencias y mecanismos de defensa, no todo el mundo está preparado para ir a un proceso terapéutico y esta bien...
No nos comparemos los procesos y aprendizajes, ya que en cada persona son distintos. Tengamos esta auto compasión con nosotros mismos, sin reproches, sabiendo que somos lo suficientemente buenos para con nosotros, haciendo nuestro mayor esfuerzo, la recompensa llegará después... a su tiempo